
El reciente informe «World Population Prospects 2024» de la ONU nos ofrece un panorama fascinante sobre las tendencias poblacionales globales y las oportunidades económicas que estas traen consigo. A nivel mundial, se estima que la población alcanzará un pico de 10,3 mil millones en la década de 2080, proporcionando una ventana única para el desarrollo sostenible.
Paraguay se proyecta como uno de los países en crecimiento hasta 2054, con una población que superará los 7,1 millones de habitantes para 2050. Este crecimiento estará impulsado por una estructura demográfica joven y tasas de fertilidad elevadas, lo que posiciona al país en una situación favorable para aprovechar el «dividendo demográfico».
El aumento de la población en edad laboral, estimado en un 66,2% para 2050, ofrece una oportunidad dorada para el crecimiento económico. Con inversiones adecuadas en educación, salud e infraestructura, Paraguay puede transformar esta ventaja demográfica en un impulso significativo al desarrollo económico. Además, políticas que fomenten la creación de empleo de calidad pueden asegurar que la creciente fuerza laboral contribuya de manera efectiva al progreso del país.
A medida que la población mayor de 65 años alcance un 16,4% en 2050, será crucial adaptar los mercados laborales y promover el envejecimiento activo. La implementación de programas de formación continua permitirá que los ciudadanos mayores sigan participando activamente en la economía, asegurando su bienestar y aprovechando su experiencia.
Las proyecciones demográficas para Paraguay no solo presentan desafíos, sino también enormes oportunidades. Con una planificación estratégica y políticas inclusivas, el país puede maximizar los beneficios del crecimiento poblacional, asegurando un desarrollo sostenible y equitativo. Paraguay se encuentra en una posición privilegiada para transformar su dinámica poblacional en un motor de progreso y prosperidad.